Me resisto a mirarte

Kathe en la bañera, Nan Goldin
El maldito Sol de Primavera me acompaño en todo el recorrido a casa, dos días seguidos comprando la misma basura.
Aún estabas ahí, tus cosas encima de la mesa lo delataban. Entré al cuarto, la cama deshecha y el televisor encendido, el periódico de ayer tirado en el suelo sin nada especial que leer.
Escuche ruido en el baño, seguro que estabas ahí, estabas preparando la ducha.
Me cegó un poco la luz del ventanal y solo pude ver tú negra silueta a contraluz que destacaba por su movimiento.
Cuando mis ojos se acostumbraron al cambio lumínico, me resistí a verte desnuda, por eso mire el espejo, en él no eres tú.
Las manos frías denotan el nerviosismo que siento, no lo sabes , tú nunca....





